domingo, 4 de enero de 2015

Querida Mar

Se que no leerás esto y eso me permite ser sincera.

Añoraba un día poder verte, solas tu y yo. Poder embriagarme en tu cabello y besar tu cuello, versar sobre tu cuerpo la poesía mas impía, refugiarme en tu pecho y adorar tus senos. Quería desesperadamente ser tuya y que tú fueras mía, pero el destino te alejo de mi por unos meses ... fue lo mejor que pudo haber pasado. Te dejo en libertad de tus amores y tus relaciones.

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