Hubieras visto un atisbo de mi interior
Las lagrimas vertidas en glifos
Las falencias de tu amor
No tocaste mi soledad
Ni sentiste mis palabras
No entendiste mis silencios
Ni te asomaste a mis versos
Plasmado estabas en mi desesperación
Pintado con aquellos colores prohibidos
Tocando el borde de tus lamentos
Hundiendote en el más triste navío
Dejas de existir y solo queda el silencio
Pensando que tomaré con eso escarmiento
Voy flotando en el mar gélido de tus pasos
Hundida a la merced de unos gatos
Caída, vapuleada, perdida, ensimismada
Sangrando, callando, gritando, pensando
Tocando con el borde de mis ojos
La realidad más oscura
Cayendo entre las nubes de un pedestal imaginario
Cuyo vuelo esperabas fuera alto
Ignorando de mi terror a las alturas
Te veo al fin en el borde del abismo
Desvanezco cada hilo de mi presencia
Hasta ser mas pequeña que el polvo
Más silenciosa que la noche
Más lejana que la puerta de mi corazón

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