Y tu cuerpo se envuelve en el mio
Como si nos conociéramos siempre
Como si nos amaramos desde ayer
Como si nos exploráramos silentemente
Y tus manos se funden con las mías
Como si fueran atraídas por la misma fuerza
Como si fueran hechas a la misma manera
Como si fueran destinadas a encontrarse
Y tus ojos se posan en los míos
Como historias sin revelar de antaño
Como historias sin miedo a juzgados
Como historias de un cuarto empañado
Y tus labios se quemaron con los míos
Como aquella llama de pasión desenfrenada
Como aquella llama que aviva a mi alma
Como aquella llama sin temor a nada
miércoles, 13 de marzo de 2013
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